miércoles, 14 de enero de 2009

Como se puede amar si se es dos cosas a la vez: Ningen to Youka

Como se puede amar si se es dos cosas a la vez Nigen to Yokai…

Eiko Yoshida

Capitulo 1 “Un trágico día”

Esta historia tiene lugar en el Japón antiguo de hace mas de quinientos años…
Se ve a lo lejos en un campo de hermosas flores una niña pequeña cortando flores, hay gran cantidad y ella disfruta oliéndolas y observando con detenimiento su abundante belleza, al ver a esta niña se le calculan alrededor de diez años de edad, ella cantaba una hermosa canción que su madre le enseño, reunió por fin un ramo de hermosas flores y comenzó a caminar hacia su casa, el cielo se teñía de colores dorado y rosado, estaba atardeciendo, ella se dirigía caminando hacia su casa, entonces se detuvo un momento al ver cerca un árbol que tenia marcas de espada, ella se acerco y paso sus dedos sobre las marcas, entonces recordó…

Flash back

Niña: “Padre… Ya no puedo mas… me duelen las manos…”
Entonces la niña se queda viendo a sus manos ampolladas por estar golpeando el árbol con la espada que a dejado a su lado en le suelo mientras busca agua para sus manos…
Kamatari “Eiko… Ven acá… Porque te detienes… No te des por vencida… Tu eres mi hija… eres muy fuerte… No quieres ser como yo…” Mientras el habla con ella le ayuda a vendar sus manos y después se pone de pie, toma la espada y se la entrega…
Eiko: “Claro que quiero ser como tu padre… pero me duelen mucho la manos… aunque… no! No me daré por vencida y… así podré acompañarte padre? Si entreno y soy muy fuerte puedo ir contigo a la guerra?” El padre le vio con ojos cariñosos se agacho y abrazo a su hija…
Kamatari: “Me gustaría que me acompañaras Eiko… pero y si yo me voy… quien va a cuidar de tu madre?”
Eiko: “Tiene razón padre… pero y si vamos nosotras contigo?”
El le abrazo con más fuerza y unas lágrimas salieron de sus ojos…
Kamatari: “Es muy peligroso Eiko… Por eso quiero que te quedes aquí y protejas a tu madre… Yo confió en ti… se que siempre vas a hacer lo correcto… no pueden venir conmigo es muy peligroso… ven entrena y lo vas a lograr… talvez la próxima vez me acompañes…”
Eiko: “Pero si tu eres muy fuerte padre… Y además…”
Kamatari: “Yo soy solo un humano Eiko… al igual que tu… por eso debemos entrenar y esforzarnos para ser fuertes… Yo confío en que nada nunca te detendrá mi amada hija… Ven ya esta anocheciendo sigue entrenando si…”
Entonces ellos se dirigieron a una pequeña cabaña iluminada por adentro…

Fin flash back

Eiko: “Padre… Espero que pronto regreses…”
La niña no llevaba una espada consigo ya que su madre le había reprendido por estar lastimando sus manos ya que es un trabajo duro manipular una espada…
Ella por fin llego a su casa pero había algo extraño… Las luces estaban apagadas, ella se apresuro y llamo por su madre desde afuera de la pequeña cabaña… nadie respondió, ella entro entonces y dos sujetos la agarraron, las flores que ella llevaba cayeron al suelo, ella se desespero, entonces vio… Unos tipos estaban muy ocupados ultrajando a su madre que estaba atada, ella trato de liberarse, ellos la lastiman, aunque no sabia exactamente lo que hacían a ella parecía dolerle mucho, su espíritu era muy fuerte mordió a los sujetos y grito…
Eiko: “Madre! Déjenla… Padre! Padre!”
Ella se les escapo y tomo una espada que su padre había dejado para ella, la empuño hacia los tipos que tenían a su madre pero otro por detrás la sujeto y con los otros dos le quitaron la espada, terminaron tirándola al suelo, habían cinco sujetos en total, no había nadie… No había salvación toda esperanza estaba perdida cuando…
Unos aldeanos se acercaban, su cabaña estaba algo lejos del pueblo pero esa noche llegaban con malas noticias para las pobres victimas del destino…
Mujer: “Kiyoko-san! Eiko! Les traemos peces y arroz!”
Hombre: “Kiyoko-san! Esta en casa?”
Los hombres susurraron algo a su madre, Eiko estaba furiosa pero no estaba en mucha ventaja, de hecho no tenia escapatoria, de pronto ellos soltaron la boca de Kiyoko y ella hablo…
Kiyoko: “Eiko esta enferma y duerme… podrían retirarse por favor…”
Mujer: “Kiyoko-san… Te tenemos una noticia… Necesitamos hablar contigo… por favor… podemos entrar…”
Hombre: “Tenemos que decirle algo sobre Kamatari-sama…”
Kiyoko: “Que pasa…”
Mujer: “No debemos gritar… Eiko no puede oír esto…”
Kiyoko: “Ella duerme profundamente díganme por favor…”
Hombre: “Kamatari-sama no volverá!”
Kiyoko: “Ayúdenme! Nos atacaron!”
Entonces uno de los sujetos tomo una espada y apuñalo a Kiyoko, al ver esto Eiko se soltó, tomo su espada, hizo un enorme agujero en la pared tomo a su madre la levanto y corrió con ella cuando el hombre y la mujer entraron, al salir ellas, se encontraron con que habían alrededor de treinta hombres afuera rodeando la casa, el jefe aparentemente de ellos paso al frente…
Jefe: “Yo soy Takahiro y Kamatari me debía demasiado ahora que a muerto…. Jajajajaja… me vengare de el… matándolas incluso a ustedes…”
Todo el resto de los hombres dijo si cuando el término de hablar, Eiko estaba llorando, no era posible que hubieran matado a su padre…
Eiko: “Mientes! Mi padre no moriría en combate! El es muy fuerte! Espera a que venga y le diga lo que le han hecho a mi madre! Te va a hacer arrepentirte! Deja de reírte maldito bastardo!”
Takahiro: “Niña estupida! Tu padre a muerto! Ajajajajajaja… mira aquí esta la prueba de su muerte!” entonces el le mostró su espada, Kamatari le había dicho a Eiko que jamás soltara su espada puesto que era su honor, que no debía descuidarse de ella…
Eiko: “Mientes! No es verdad! Mi padre no a muerto! No! El no a muerto!”
Entonces diez hombres comenzaron a caminar hacia ella, Kiyoko estaba sangrando mucho, ella debía proteger a su madre…
Hombre: “No te resistas niña… jajajajajaja no te aremos daño… jajajaja”
Otro hombre: “Mira que estas bien linda… ven déjame abrazarte… jajajajaja voy a ser cariñoso contigo…. jajajajaja”
Uno de ellos se confió al ver que ella bajara la mirada, entonces soltó su espada y se quedo mirando hacia abajo, bajo suavemente a su madre, y yacía frente a ellos, de pie pero mirando el suelo, un sujeto se acerco y al tratar de tocar su rostro ella lo mordió, sus ojos brillaban intensamente de color rojo, entonces con sus garras lo descuartizo, ella corrió y se movió a una gran velocidad, en cuestión de minutos no había ni un hombre con vida, cuando ella yacía en le suelo, lamiendo sus manos llenas de sangre con su mirada llena de odio y sus ojos brillando de color rojo, ella volteo y había un tipo detrás de su madre con una espada, la atravesó y después se dirigió donde ella que le acecino al instante, entonces corrió donde su madre, la abrazo, lloraba amargamente, sus ojos ahora eran rojos en lugar de sus normales ojos verdes, pero ella estaba bien, ya no era solamente una línea roja en el centro y el resto de su ojo completamente negro, así es como habían lucido sus ojos, pero ahora simplemente eran de color rojo, no brillaban mas…
Kiyoko: “Eiko… perdóname por dejarte sola… perdóname… te… quiero… hija… te… Eiko… Kamatari…”
Esas fueron sus ultimas palabras, Eiko lloro amargamente abrazando el cadáver de su madre a la que tanto quería, de nada servia que ella continuara con vida, su padre había muerto y ahora también su madre murió…
Eiko: “Padre perdóname por favor… te e fallado… perdóname…”
Lloraba amargamente viendo hacia el cielo, con la sangre de su madre en su kosode de color verde y color blanco su hakama, atrás de ella venia un bandido herido aun empuño una espada sobre ella iba a matarla cuando… Fue acecinado por una espada tremendamente veloz, detrás del cuerpo partido en pedazos y con sangre en el aire, después de esta caer, se vio la figura de un hombre alto, era un humano, llevaba puesto un kosode negro y una hakama roja, estaba ahí detrás de Eiko con una mirada fría, Eiko volteo a verlo ella tenia sus ojos inundados con lagrimas le vio…
Eiko: “Mátame… por favor… ajjj”
Ella se estaba transformando, su cabello se estaba tornando blanco, algo estaba saliendo en su espalda… dolía mucho, colmillos le crecían, ella se estaba transformando, era un mounstro, su padre le había dicho que se alejara de estos, que era peligroso, ahora ella era un peligro, todos los humanos siempre trataban de alejarse de los mounstros, a pesar de esto, también hay Hanyous por el simple hecho de que nadie puede evitar el contacto de las especies, ella no tenia idea de que era, su padre era 100 humano y su madre… ella murió muy fácil, no podría ser un mounstro… pero porque…
Eiko: “Mira lo que soy…. Mátame por favor… aj…”
El la golpeo en la cabeza, todo fue oscuro… ‘Que esta pasando… madre… padre… estaré muriend…’


Capitulo 2 “Decisiones”


El sol era fuerte, ella abrió los ojos lentamente estaba en su casa, ella se levanto y corrió afuera encontró una tumba, había licor sagrado derramado sobre la tumba… Era la tumba de su madre, la espada de su padre estaba por ahí ella corrió y la tomo, al recogerla vio sus manos, ya no habían garras ahí, pero no fue un sueño, ella estaba bañada en sangre, una nariz humana podía percibir ese fuerte olor, ella camino y encontró a aquel hombre extraño poniendo su mano en el árbol donde ella había entrenado, ella se acerco a el y le observo con detalle, llevaba su cabello largo y unos mechones cayendo sobre su frente, llevaba dos espadas en su cintura, cu cabello era bastante largo pero estaba recogido en una cola alta, llegaba hasta poco mas debajo de donde terminaba la visibilidad de su kosode, entonces volteo a verle, era bastante alto, sus ojos eran de color café oscuro, había una cicatriz vertical al lado de su mejía derecha, ella se acerco, el la veía serio…
Hombre: “Tu hiciste esto?” Y señalo al árbol…
Eiko: “Si mi padre quería que entrenara… pero no me enseño mucho…”
Hombre: “Habías matado antes de anoche?”
Eiko: “No… Ni siquiera sabia que soy un mounstro… porque no me mataste?”
Hombre: “Soy Kosuke Takayama y a partir de este día seré tu maestro si lo deseas… eres muy fuerte… puedes ser una excelente samurai… te lo aseguro…”
Eiko: “Que! No puedo!”
Kosuke: “Porque?”
Eiko: “Deje de entrenar… Porque mi madre deseaba… que yo fuera una Miko… Y además… No hay samuráis mujeres…”
Kosuke: “Crees que e visto a una mujer matar como tu lo hiciste? Aunque hubiera sido mejor si hubieras utilizado una espada…”
Eiko: “Yo… No se que hacer…”
Mujer: “Eiko! Kiyoko-san! Buenos días!”
Eiko: “Pero si es… Hakura-sama!”
Hakura: “Eiko! Que paso aquí! Eiko hay cadáveres por todos lados… Kami-sama estas bañada en sangre niña! Este hombre te lastimo?”
Eiko: “No… Kosuke-sama me salvo la vida…” Ella volteo a verlo a el “Kosuke-sama ella es la Miko del pueblo y tengo que ir con ella por mandato de mi madre…”
Kosuke: “No fue el mandato de tu padre que fueras una samurai?”
Hakura: “Pero que es lo que dices? Las mujeres no pueden convertirse en samuráis… Eso es absurdo…”
Kosuke: “Si algún día me necesitas búscame Eiko… No me olvides… ven a verme algún día o cuando termines tu entrenamiento que yo te enseñare…”
Eiko: “Hi! Kosuke-sama Domo Arigato Gozaimazu…”
Kosuke: “Sayonara…”
Entonces el se marcho…
Hakura: “El te salvo la vida? Fue el quien acabo con ellos?”
Eiko: “Si… así fue… es cierto que mi padre a muerto…”
Hakura: “Lamentablemente si… Serás una Miko por mandato de tu madre…”
Eiko: “Si usted me enseña por favor Hakura-sama… En honor a ella…”
Hakura: “Honor a ella? Que quieres decir con eso?”
Eiko: “Mi madre fue acecinada ayer Hakura-sama…” Lagrimas comenzaban a salir a flote en sus ojos cuando ella abrazo a Hakura, ella caminaron hacia su tumba, Hakura la bendijo y después se marcharon al templo para que Eiko comenzara con su preparación…

Capitulo 3 “Lárgate mentirosa Yokai”

Habían pasado ya siete largos años desde que Eiko comenzó su entrenamiento como Miko ella ya había terminado un par de meses antes pero permaneció en la aldea, ya había crecido mucho había cambiado tenia ahora dieciocho años de edad muchos hombres de la aldea la buscaban para cualquier cosa con cualquier excusa, ella ya lo había comprendido pero no permitiría que ningún individuo se el acercara sin su consentimiento y ella no iba a permitir a nadie acercársele y hasta el momento nadie había tenido ese permiso en pocas palabras era una mujer codiciada por los hombres…
Ella se encontraba normalmente con las niñas de la aldea jugando con ella o ayudando al doctor a atender a los enfermos, no era algo que a ella le incomodara cuando de repente una explosión todos corrieron y era un tipo que venia con muchos mounstros en dirección a la aldea llegaron hasta el centro de esta donde Eiko les esperaba con su arco y una mirada fría…
El jefe de los mounstros pasó al frente y admiro a aquella mujer con una hakama roja y un kosode blanco como se acostumbra en las mikos, ella era alta, su mirada era fría y su piel blanca el la admiro era delgada pero estaba bien formado su cuerpo, era muy redondeado hasta donde el podía observar sonrió pícaramente y continuo observando, sus ojos eran verdes del color del pasto y eran hermosos, su cabello era muy largo y un par de mechones se deslizaban sobre su frente y dos mechones de cabello eran especialmente largos y se posaban delante de sus orejas cayendo frente a ella, el iba a continuar después con su investigación ahora debían saquear la aldea y llevarse a las mujeres…
Yokai jefe: “Vaya vaya con que tu eres la miko que protege este lugar… No te resistas mujer y déjanos saquear la aldea en paz… Mejor ven y abrásame jajajajajaja…”
Eiko: “Discúlpate y perdonare sus vidas… Yokai…”
Yokai jefe: “Que yo me disculpe… contigo… con una Miko… con una mujer… con una humana?”
Eiko: “Eso no importa discúlpate!”
Yokai jefe: “Hermosa pero demente…”
Ella sin previo aviso tomo una flecha y la lanzo hacia ellos, había un fila de mounstros quizás podían ser aproximadamente treinta, ella elimino talvez quince del lado derecho del Yokai que le hablo… La flecha fue veloz y despidió gran luz… Siempre poseyó poderes espirituales simplemente dormían en ella al igual que su sangre de Yokai pero eso era su secreto… Hakura despertó los poderes tan grandes que ella poseía y le mostró como usarlos…
Todos los Yokais se asustaron…
Yokai jefe: “Con que realmente es verdad que eres muy fuerte… Nos veremos pronto mujer…”
Entonces se voltearon y se marcharon…
Eiko suspiro bajo su arco y se dirigió nuevamente al interior de la casa del doctor a continuar con sus quehaceres…
Hakura había enfermado y debían llevarla de nuevo a la aldea Eiko fue junto con un grupo de aldeanos a traerla, por la noche cuando regresaban vieron fuego en la aldea, Eiko corrió tan rápido como pudo al llegar se encontró con gran cantidad de mounstros acecinando y devorando a las personas de la aldea ella, elimino algunos solamente expulsando su poder con sus manos pero esto le cansaba mucho necesitaba su arco, corrió y se encontró de nuevo con el Yokai jefe que había visto esa mañana…
Yokai jefe: “Te dije que te vería de nuevo…”
Eiko: “Deja en paz esta aldea te lo advierto…”
Habían reunido a los aldeanos que quedaban en la plaza, varias de sus amigas estaban ahí, el doctor, y una anciana a la que le tenia mucho aprecio sin que ella pudiera hacer algo ellos ya tenían a Hakura…
Yokai jefe: “Amenázanos ahora… Pídeme disculpas… arrodillare mujer… y atiéndeme… jajajajajaja”
Eiko: “Pero que dices?”
Yokai jefe: “No tiene opción o acaso dejaras que ellos mueran?” y señalo a los aldeanos atados y en el suelo custodiados por los demás Yokais…
Eiko: “No deseas que me enfade y pierda el control te lo aseguro…”
Yokai jefe: “Me estas amenazando mujer?”
Eiko: “Te estoy advirtiendo…”
Yokai jefe: “No te vas a rendir… doblégate…”
Eiko: “Nunca!”
Ella corrió hacia le Yokai jefe pero otro apareció detrás de ella y la atravesó con sus garras, saco su mano por la parte de frente de su estomago ella corría y callo al suelo…
Hakura: “Eiko!1”
Doctor: “Eiko-sama!”
El resto de los aldeanos: “Miko-sama!”
Los Yokais se comenzaron a reír pero pronto pararon y voltearon a verla todos se quedaron callados y Hakura sorprendida hablo mientras Eiko se ponía de pie…
Hakura: “Niña… no fue aquel hombre el que…”
Flash back
Hakura: “Eiko! Que paso aquí! Eiko hay cadáveres por todos lados… Kami-sama estas bañada en sangre niña! Este hombre te lastimo?”
Eiko: “No… Kosuke-sama me salvo la vida…”
Kosuke: “Sayonara…”
Entonces el se marcho…
Hakura: “El te salvo la vida? Fue el quien acabo con ellos?”
Eiko: “Si… así fue… es cierto que mi padre a muerto…”
Fin flash back
Hakura: ‘en ese momento ella no sonó muy segura de lo que dijo… fue ella la que los acecino… es un Yokai?’
Eiko estaba de pie y con una sonrisa torcida en su rostro, sus orejas se volvieron puntiagudas en la parte superior, su cabello se torno blanco, garras salieron en sus manos y colmillos que se vieron en su boca cuando ella se rió a carcajadas…
Aldeanos: “Miko-sama? Kami-sama!”
Eiko: “Te dije que te ibas a arrepentir…”
Ella abrió los ojos lentamente sus ojos nuevamente se volvieron negros por completo solamente había una línea roja en el centro que brillaba con intensidad…
Yokai jefe: “Pero que? Eres un Yokai…”
Eiko se lanzo al ataque corrió y con sus garras a todos los Yokai descuartizo, no quedo ninguno con vida, ella termino nuevamente bañada en su sangre, ella les acecino sin piedad, entonces volteo a ver a los aldeanos que temblaban de miedo ella se acerco lentamente destransformandose para cuando estaba de pie frente a Hakura su cabello nuevamente era negro, sus orejas eran normales simplemente sus ojos eran rojos a pesar de esto reflejaban remordimiento y compasión, tristeza y soledad ella extendió su mano a Hakura pero ella no la tomo…
Hakura: “Eres un mounstro…”
Eiko: “Yo no lo supe hasta que mi madre murió… mis padres jamás me hablaron de esto…”
Hakura: “Quien de tus padres era el mounstro? O ambos lo eran y no eres una sucia mezcla!”
Eiko: “Pero Hakura-sama yo soy la misma! Y nos salve a todos… podríamos estar muertos!”
Hakura: “Lárgate de este lugar no me importa! Nos engañaste! Lárgate mentirosa yokai! Fuera de aquí! No te quiero ver nunca mas!”
Eiko se marcho llorando no sabia que hacer o adonde ir… Se adentro en el bosque y lloro un largo rato, ella no tenia a nadie ahora estaba completamente sola y entonces lo recordó…
Flash back
Kosuke: “Si algún día me necesitas búscame Eiko… No me olvides… ven a verme algún día o cuando termines tu entrenamiento que yo te enseñare…”
Eiko: “Hi! Kosuke-sama Domo Arigato Gozaimazu…”
Kosuke: “Sayonara…”
Entonces el se marcho…
Fin flash back
Eiko: “Kosuke-sama… donde estará?”
Ella lo busco pasaron los días y no lo podía encontrar termino rindiéndose después de tres largos meses de buscarlo sin ningún resultado, permaneció en una aldea muy lejos de donde ella solía vivir y se marchaba hacia ningún lugar y sin esperanzas cuando…
Hombre: “¿Cómo te llamas mujer?”
Eiko: “Eiko señor…”
Ella no volteo a verlo alguien hablaba a sus espaldas no tenia ánimos de hablar con nadie…
Hombre: “Que haces aquí Eiko…”
Eiko: “Buscaba a alguien pero no e conseguido encontrarlo… discúlpeme por favor pero no tengo ánimos de nada… Sayonara…”
Ella comenzó a caminar cuando las palabras de aquel hombre la detuvieron…
Hombre: “Por casualidad no buscabas a un samurai que una vez te ofreció su ayuda?”
Ella volteo a verlo de inmediato y ahí estaba su salvación Kosuke…
Eiko: “Kosuke-sama!”
Ella corrió hacia el y lo abrazo, el se sorprendió por su acción pero pudo ver que ella realmente necesitaba de alguien que la apoyara el la condujo hasta su casa llegaron al anochecer el le dijo que estaba despidiendo a su ultimo pupilo y estaba bebiendo triste cuando la vio…
Kosuke: “Jamás pude olvidar tu mirada… tus ojos… supe de inmediato que eras tu…”
Eiko: “Muchísimas gracias Kosuke-sama… Realmente me puedo quedar aquí con usted?”
Kosuke: “Claro… Eiko…”


Capitulo 4 “El otro adiós”


Kosuke: “No! Así no es! Golpea de esta forma no así!”
El le enseñaba a golpear un árbol, pero a Eiko le estaba tomando un poco de tiempo…
Eiko: “Así?”
Kosuke: “Si ASI!”
Ella continuo golpeando el árbol, el comenzó nuevamente a regañarla por la forma en que lo hacia entonces de repente ella se enfado y lo golpeo de la manera que el dijo, el árbol tenia alrededor de dos metros de diámetro y ella lo partió botándolo… Kosuke se quedo con la boca abierta al ver el golpe que Eiko le había dado al árbol…
Kosuke: ‘Como fue posible… como lo hizo… a mi me costo tanto trabajo y tanto entrenamiento lograr partir un árbol la mitad de grueso que este y ella con un mes de entrenamiento a logrado partirlo de un solo golpe y de la mejor manera…’
Eiko noto su sorpresa y se apeno al ver el árbol en el suelo por su causa…
Eiko: “Lo hice bien… Sensei…”
Kosuke: “Claro…”
Eiko: “Entonces voy a traer el agua para la cena le toca a usted prepararla…”
Ella le sonrió abiertamente y se marcho junto con su espada hacia el río que estaba un poco lejos de donde ellos vivían…
Ellos se encontraban cenando cuando el cambio el tema de conversación…
Kosuke: “Si sigues así… pronto serás muchísimo mejor que yo… para ser sincero lo mas pronto de lo que pensé…” Eiko se sonrojo…
Eiko: “Usted lo cree Sensei…?”
Al cabo de seis meses ella era ya toda una experta, Kosuke tuvo algunos dolores de cabeza con ella pero al final logro perfeccionar sus técnicas, ella era rápida, ágil y fuerte era la mas fuerte que jamás había conocido estaba muy feliz de haber tenido una alumna tan fuerte buena y hermosa… Ella permaneció entrenando un par de trucos extra tratando de quedarse el mayor tiempo con el ya que no tenia donde ir además el era su maestro y no lo quería dejar solo, en cambio viendo las cosas desde el punto de vista de el las cosas eran un poco diferentes, el deseaba permanecer con ella, era hermosa… muy hermosa… el la había espiado cuando ella bañaba claro teniendo mucho cuidado de que el no la viera tenia ideas de cómo ella podía reaccionar una vez que yendo al pueblo un sujeto toco su trasero ella se puso furiosa casi degolló al tipo de no ser porque una anciana le lloro para que no matara a su nieto y ya que Eiko es una persona de buen corazón que apreciaba bastante a los ancianos le dejo vivir pero ella casi se transformo en un Yokai… el se asusto no creyó que ella fuera así de violenta y siendo fuerte como solo el sabia era una muerte segura si ella lo llegaba a descubrirlo y estaba conciente de eso pero no iba a evitar que el atendiera su cuerpo pensando en ella, desde que la conoció no había estado con ninguna otra mujer sin pensar en sus ojos, se enamoró de sus ojos y ahora que la había encontrado era toda una mujer abundantemente hermosa que despertaba los mas oscuros deseos en los hombres, noche con noche había tocado su cuerpo viendo en su mente a Eiko que lo hacia con el, cuantas veces no la había imaginado gritando debajo de el y pidiendo por mas como deseaba hacerla suya tocar su piel su suave piel, su cuerpo se excitaba de solo pensar en ella y su miembro se ponía duro y tenia que ser atendido por sus manos solitariamente… esa noche conversando mientras comían a ella le toco preparar la cena ellos se turnaban un día el un día ella al siguiente el y así…
Kosuke: “Este sushi esta realmente sabroso Eiko…”
Eiko: “Gracias Sensei…”
Kosuke: “Llámame Kosuke… después de todo ya has terminado tu entrenamiento no hay porque me sigas llamando así.. además…”
Eiko: “Como usted diga Kosuke-sama…”
Kosuke: “No… dime Kosuke nada mas… yo te he llamado Eiko desde siempre tu eres mas fuerte que yo mujer…” el rió al decir estas palabras ella se sonrojo por como el lo dijo…
Eiko: “Yo quería agradecerle no seria así de fuerte si usted no me…”
Kosuke: “Si yo Kosuke… para ti que me trataras de tu Kosuke si?”
Eiko: “Esta bien si no me hubieras enseñado lo que se… tu siempre serás mi maestro y al que le voy a deber tanto… Kosuke…”
Kosuke: “Yo te debo mas a ti… si no te hubiera enseñado a ti mi estilo de espada habría muerto…”
Eiko: “Le prometo dejarlo… te prometo dejarlo intacto justo como tu me lo has enseñado…”
Ellos sonrieron… El miro el fuego frente a ellos y recordó…
Flash back
Estaban felices celebrando el año nuevo y llegaron ebrios a la casa…
Kosuke: “Eiko… abre la puerta… hip… jajajajaja”
Eiko: “Ya voy Sensei… hip… ya voy… jajajajaja”
Ellos estaban completamente ebrios a puras penas podían caminar, entraron en la casa y se cayeron al suelo… El cayo sobre ella rieron y después el se acerco a ella para besarla pero le evito y en cambio mordió su cuello…
Kosuke: “Que haces?”
Eiko: “Te marco…”
Kosuke: “Marcarme?”
Eiko: “Si…”
Ella iba a morderlo mas fuerte cuando se quedo dormida… el la tomo en sus brazos y la llevo a su futon ahí la dejo y se durmió…
Al día siguiente ella solamente tenia un fuerte dolor de cabeza y no dijo nada acerca de la marca el no dijo nada al respecto y en lugar de eso continuaron como si nada hubiera pasado…
El trato de averiguar que significa la marca para los Yokais y le dijeron que es una especie de señal que dice eres mío o el es mío a todo el que se acerque el se sorprendió al saber que Eiko quería denominarlo como suyo el no dijo nada busco un comportamiento fuera de lo normal pero no dijo nada… y no encontró tal comportamiento…
Fin flash back
Kosuke: “Eiko… Que vas a hacer?”
Eiko: “Que voy a hacer de que?”
Kosuke: “Donde iras? que harás? o te quedaras conmigo?”
Eiko: “No lo se…” Ella bajo su mirada y deicidio ir a bañarse para pensar…
El se quedo en la cabaña pero un momento después decidió ir a verla a ella, el se acerco con mucho cuidado y en el mas absoluto silencio después la encontró finalmente estaba dentro de la cascada después de sentó en una roca con el agua hasta el cuello el se acerco y la miro ahí hablando sola…
Eiko: “Que voy a hacer?... No lo quiero dejar solo es mi maestro y eso pero… tendré un destino en algún lugar? No lo creo… bueno… será mejor que me vaya lejos de este lugar pero no lo quiero dejar solo… aunque soy un mounstro… es peligroso que permanezca cerca de humanos si me enfado… eso no lo puedo remediar…” entonces ella se trasformo lentamente cuando ella ya yacía en ese lugar transformada sus ojos no brillaban de rojo y el resto era negro sino que simplemente su color verde fue rojo sin furia ni nada, ella sonrió al ver su reflejo en el agua… “Cuanto tiempo tendré esta apariencia? Me miro exactamente igual desde hace casi un año… creo que es una ventaja no envejecer pero… si me encuentro cerca de los humanos sabrán pronto que soy un mounstro y es mejor evitarme problemas… mi maestro es el único que me a aceptado como lo que soy hay no… que voy a hacer ahora…” entonces el por tratar de observarla mejor se movió y quebró una pequeña ramita en el suelo antes de que el volteara a ver a donde Eiko estaba ya se encontraba en el suelo con ella sobre el y sus ojos brillando intensamente rojos y el resto negro, su cara era una de odio y sus colmillos se salían de su boca, ella gruñía el tuvo tanto miedo como nunca antes en su vida pero tenia que hablarle…
Kosuke: “Eiko… soy yo… Kosuke…”
Eiko: “Que crees que soy? Claro que se quien eres… por si lo crees no estoy ciega! Maldito bastardo! Como osas espiarme! Nadie! Pero absolutamente nadie! Puede verme o tocarme sin MI! Autorización! Entendiste! Solo con MI! Autorización con MI AUTORIZACION CON MI PERMISO MIO QUE YO TE DIGA TE DOY PERMISO!”
Kosuke: “Perdóname Eiko… yo no…”
Eiko: “Vivirás porque me has enseñado cosas útiles pero de lo contrario ya te habría devorado sin piedad y me saciaría con tu putrefacta sangre!”
Ella se aparto de el y se dio la vuelta un par de alas como las de un murciélago salían debajo de sus hombros y un poco mas cerca de su columna pero no mucho, ella tomo su ropa que había dejado cerca de una piedra tomo la hakama se la puso y se fue volando…

Capitulo 5 “Una nueva vida”

Eiko iba caminado solitariamente por la calle, estaba rodeado de árboles en esta zona, ella había estado viajando así, durmiendo a la intemperie y comiendo lo que había en el bosque ya fueran conejos o frutas también algunas verduras no importaba, y solamente un par de veces algunos Yokai que la habían atacado se trasformo y se dio un banquete con su sangre no dejando en ellos ni una gota, ella no sabia exactamente lo que era pero algo era seguro su padre y su madre eran Yokais ya que ella no era una Hanyou sino que era una Yokai completa de lo contrario no tendría esa capacidad tan buena y provechosa de cambiar de forma, ella iba pasando por la aldea de los exterminadores de mounstros cuando se detuvo al ver que una niña venia corriendo y se callo ella la ayudo a ponerse de pie estaba muy pequeña y le pregunto donde era su hogar ella señalo era en la aldea de los exterminadores, fueron y ahí se encontraban pacíficamente algunos con sus tareas diarias otros entrenando, le dio escalofríos entrar a ese lugar pero no había problema ella olía como humana se veía como humana y venia vestida como la Miko que era el detalle estaba en la espada que portaba en su cintura, ella pregunto por su hogar y la niña señalo la casa del jefe de la aldea ella sabia que era el mejor exterminador por lo tanto se puso un poco nerviosa al entrar la niña corrió y abrazo a un hombre, se veía que era muy fuerte…
Niña: “Padre… me caí y Miko-sama me ayudo…”
Padre: “Estas bien?”
Niña: “Ahora si…”
Padre: “Ve a tu cuarto…” La niña le obedeció y feliz se fue… “Cual es su nombre Miko-sama?”
Eiko: “Me llamo Eiko señor?”
Ryota: “Mi nombre es Ryota Aoyama… soy el jefe de esta aldea y casualmente quería buscar a una Miko muy poderosa para pedirle un favor…”
Eiko: “Confiaría una misión importante a una desconocida?”
Ryota: “Sus poderes espirituales son enormes Miko-sama… pude sentir que se acercaba desde hacia mas de una hora… una persona con tales poderes no puede ser mala…” Eiko se sonrojo al escucharle decir esto… “a escuchado hablar de la legendaria perla se Shikon?”
Eiko: “Si… Hakura-sama me contó esa historia… acaso es esa que esta ahí dentro?”
Ryota: “Exacto? Como lo sabe?”
Eiko: “Su presencia es muy fuerte…”
Ryota: “Permítame un momento necesito comprobar algo…”
El salio de la habitación casi apresurado unos instantes depuse estaba de vuelta con la perla envuelta en una manta, el se acerco a ella y al descubrir la manta cerca de Eiko la perla despidió gran luz tanta que cegaba al ver al directamente, ilumino toda la aldea y mas allá en el horizonte se pudo ver el destello de luz de la perla de Shikon, Ryota estaba asombrado no podía creer que la hubiera encontrado según la leyenda que se había transmitido de generación en generación en la aldea de los exterminadores era de que un día una Miko iba a hacer brillar la perla con gran fuerza, el detalle estaba en que la leyenda decía que la Miko no iba a ser una humana sino un despiadado Yokai de corazón puro al permanecer como una humana ‘eso es lo mas ilógico de la historia como puedes ser un humano y un Yokai a la vez?’ … ‘Eso fue lo que pensé en un primer momento… pero gracias a mis contactos ahora lo se… hay una clase de seres que pueden ser humanos y Yokais a la vez… los… vampiros… pero solo de una clase muy pero muy especial… de hecho casi ya no hay… han sido eliminados a través de los años en su guerra continua con los hombres murciélago que son como ellos nada mas que feos… jajajajaja…’ todos en la aldea se sabían esta historia y eran las ordenes de Ryota de que si algún día una vampiro pisaba esa aldea no debía ser eliminada bajo ninguna circunstancia puesto que la leyenda decía que ella llegaría por su voluntad propia el día menos esperado, el se sorprendió y cubrió la perla pero esta se salio de la manta y flotaba frente a Eiko ella tomo la perla en sus manos y la entrego a Ryota el negó con la cabeza…
Ryota: “La perla te a escogido a ti como su guardiana Miko-sama… solamente déjeme hacerle una pregunta…”
Eiko: “Quiere que yo cuide de esta tan valiosa joya? Yo? Pero yo no puedo…”
Ryota: “Porque no puede Miko-sama…” ‘realmente esta mujer será una vampiro?’
En ese momento una gran cantidad de mounstros atacaron la aldea, Ryota le pidió a Eiko que acabara con ellos como prueba… ella lo haría con gusto venia todo un ejercito volando ella tomo tres flechas de una vez, apunto y las lanzo acabo con todo el ejercito, el cielo se lleno de luz por sus poderes espirituales, todas las personas de la aldea se sorprendieron al verla poseer aquellos tan grandes poderes, pero Eiko se descuido al igual que todos y entre la luz un mounstro le lanzo una gran espada de entre la luz antes de morir y la atravesó partiendo su cuerpo en forma diagonal, ella callo al piso, respiraba pesado de hecho se ahogaba con su sangre cuando se dio por vencida y se transformo…
Los aldeanos se sorprendieron y querían atacar pero ryota los detuvo el se acerco a Eiko, ella se puso de pie se asusto le entrego la perla e iba a volar cuando la perla la siguió…
Eiko: “Ya déjame en paz! Perdóneme Ryota yo no quería… yo solo ayude a la niña… ya no puedo cuidar esta perla… ve porque?”
Ryota: “Eiko-sama… la leyenda que nosotros conocemos dice que la Miko que protegerá la perla será una humana de buen corazón pero un Yokai despiadado no comprendimos hasta me que hablaron de la raza muy especial de Yokai de los vampiros que son Nigen y Yokai a la vez…”
Eiko: “vampiros?...”
Ryota: “Quédese aquí esta noche Miko-sama y déjeme explicarle…”
Eiko pasó la noche en la aldea de los exterminadores y Ryota le explico lo que sabía acerca de los vampiros que realmente no era mucho, ella estaba feliz de por fin saber lo que eran sus padres y a la vez de saber lo que ella era la leyenda decía que la Miko con la que reaccionara la perla debía entrar a hablar con la perla a donde se encontraba el cadáver de Nidoriko la gran Miko cuya alma se fusiono con la de los mounstros en un gran ataque final, Eiko fue llevada a la cueva, ella entro y al encontrarse en su interior ella escucho una voz en su interior que le decía que buscara aun monje, ella tenia grandes preguntas en su mente pero lo único que Nidoriko le dijo fue eso y que cuidara bien de la perla, ella salio y emprendió su viaje a donde aquel monje…
(Si ven samurai x ahí hay un monje que sabe un ataque muy poderoso llamado el futae no kewani y de ahí salio esa idea el no usa mucho el ataque a la tierra sino que se concentra en los puños) Eiko se encontró con el que le enseño el ataque después de perder ante ella así ahora siendo mucho mas fuerte y con la perla bajo su custodia ella debe establecerse en un lugar fijo para cuidar ahí de la parla y también estar con alguien no sola ya no iba a continuar así, ella encontró una aldea en donde las personas le recibieron muy amables al ver que traía la perla, le dieron un templo y todo ya que el monje que había estado cuidando a esa aldea había sido acecinado ella llego a ocupar su lugar como guía espiritual… pero esta vez ella dijo abiertamente lo que era pero ya que todos creían que si sus poderes eran tan grandes su corazón debía ser totalmente puro y no dejar que su sangre de Yokai la controlara si que aceptaron vivir con ella, estaban contentos de tener a una Miko que cuidara de ellos en la aldea ya que los mounstros les atacaban constantemente sabiendo eso, cuando Eiko les ayudo como nadie en mucho tiempo gustosos la aceptaron y se sintieron protegidos por la guardiana de la perla de Shikon…

Capitulo 6 “El Hanyou que se enamoro”

Inuyasha: “Maldición… aj… ya no puedo….”
Inuyasha estaba muy mal herido a la orilla del río, seis sujetos con hakama blanca y kosode rojo le apuntaban con el arco a pesar de que llevaban dos espadas en sus cinturas….
Hombre: “Aléjate de este lugar Yokai….”
Otro hombre: “Vete que este es el templo de la gran Miko Eiko-sama…”
Hombre: “A la una, a las dos y ataquen…”
Inuyasha no tenia fuerzas para moverse, sangraba mucho y no deseaba morir pero no pudo moverse huyo hacia ese templo porque en cuanto se comenzó a acercar los Yokais que lo perseguían comenzaron a bajar la velocidad cuando el finalmente entro por completo en los dominios del templo ya nadie le seguía fue al río por agua ya que tenia sed y el sabor de su sangre estaba tan presente quería agua y de pronto le atacan sin razón dieciocho flechas se dirigían a el ya que los hombres que aprovecharon a lanzarle tres flechas de una sola vez, en le instante en que estas iban a atravesar a Inuyasha Eiko se opuso entre estas e Inuyasha con su espada y sus habilidades después de ver algo con hakama rojo frente a el se desmayo…
Inuyasha: ‘donde estoy…’… ‘me atacaron ahora recuerdo…’… ‘huí cerca de aquel templo y esos hombres…’… ‘un momento… Estoy denudo?’… ‘No… que alivio solo mi kosode no esta…’…‘pero porque?’… ‘alguien me esta tocando…. ºº…’… ‘auch… eso arde!’ “arrrrrrr aj… arde….”
Mujer: “Te sientes mejor?... lo siento pero si no te coloco esto no sanaras bien…”
Inuyasha: ‘Suena tan calida y tierna la voz de esa mujer…’ “Ej… ya déjame… auch arde!”
El se sentó sintiendo levemente dolor y abrió los ojos, ahí estaba Eiko… El quedo hipnotizado por sus hermosos ojos color verde, quedo perplejo, no dijo nada, ella coloco una mano en su hombro y le ayudo a recostarse lentamente…
Eiko: “Tranquilo estas seguro aquí… prometo cuidar de ti…”
Al decir esto ella le sonrió con cordialidad y cariño, Inuyasha se sorprendió ningún ser le sonrió de esa manera antes con ese brillo tan especial en sus ojos pero el era demasiado orgulloso y sin importar que su corazón le rogara por quedarse unos instantes mas bajo el cuidado de esa hermosa mujer, ya que nadie había cuidado de el que no fuera su madre y ella ya había muerto hacia mucho, Inuyasha no se controlo y su orgullo arraso con lo que su corazón le pedía y se sentó de nuevo…
Inuyasha: “Yo no necesito que ningún humano cuide de mi!” el la miro enojado pero ella se limito a sonreírle con ternura al ver su reacción el rostro de Inuyasha solamente reflejo confusión y sorpresa…
Eiko: “Tranquilo… yo también soy una Yokai…”
Inuyasha: “Por si no lo has notado soy un Hanyou no un Yokai…”
Cuando el dijo esto se reflejo tristeza en su voz y evito la mirada de Eiko…
Eiko: “Eso no importa… yo solo veo a un joven muy fuerte que casi fue acecinado por mis aprendices… Aun estas un poco herido… puedes quedarte en este lugar el tiempo que quieras…” Al terminar de decir esto ella le sonrió se puso de pie y le sonrió luego dio media vuelta y se marcho de la pequeña cabaña de un solo cuarto…
Inuyasha se paso todo el día en la cabaña pensando cuando una pequeña niña con una yukata amarilla con flores verdes y rojas en la parte de abajo del obi que era de color verde, de cabellos color café claro casi rubia, y unos grandes y bonitos ojos azules, llego donde el y se sentó ofreciéndole arroz y pescado ella le sonreía abiertamente e Inuyasha le veía sorprendido…
Inuyasha: “Que es esto…”
Niña: “Comida para ti amiguito…” la niña mantuvo su hermosa sonrisa dulcemente.
Inuyasha: “Yo no soy tu amiguito! Yo no tengo amigos! Yo no soy amigo de NADIE!”
La niña no se descontrolo o enfado, al contrario mantuvo su sonrisa y sus ojos fijos en el…
Kaori: “Mi nombre es Kaori y Eiko-sama te debe de considerar su amigo para atenderte… y si eres amigo de ella también mío porque somos hermanas… Donde la conociste? Como te llamas?”
Inuyasha: “Me llamo Inuyasha y no se porque piensas que soy amigo de esa mujer yo no la conozco…”
Kaori: “Que no conoces a Eiko-sama?”
Inuyasha: “No…”
Kaori: “Pero Inuyasha-san usted debe conocerla o ella nunca lo hubiera atendido…”
Inuyasha: “Que quieres decir con que de lo contrario ella no me hubiera atendido?” En el fondo de su corazón Inuyasha se sintió alagado y emocionado al ser llamado Inuyasha-san… solamente el anciano Myoga le llamaba Inuyasha-sama pero el era un sirviente de su padre y era una pulga diminuta en cambio esta era una niña humana que le había traído comida talvez por ordenes de la hermosa mujer que era conocida como Eiko-sama…
Kaori: “Si sales de la cabaña después de comer lo podrás ver con tus propios ojos…” La niña tenia una mirada sospechosa al decir esto y al salir de la cabaña, Inuyasha comió y luego salio a buscar a Eiko, siguió el rastro del olor de esa mujer, era muy delicioso, la encontró finalmente en el templo comiendo con muchas personas ya estaba anocheciendo seguramente era su cena, ellos reían y conversaban, el lugar era grande casi todo el pueblo estaba ahí y muchos de ellos llevaban kosode rojo y hakama blanca el comprendió que era una especie de uniforme…
Inuyasha: ‘Pero de que…’
Flash back
Inuyasha: “Por si no lo has notado soy un Hanyou no un Yokai…”
Eiko: “Eso no importa… yo solo veo a un joven muy fuerte que casi fue acecinado por mis aprendices… Aun estas un poco herido… puedes quedarte en este lugar el tiempo que quieras…”
Fin flash back
Inuyasha: ‘Ahora comprendo’
Los de uniforme eran los que estaban mas cerca de Eiko, el camino hacia ella y sin decir una sola palabra se sentó a su lado y todos guardaron silencio y muraban atónitos viendo al Hanyou que simplemente entro y busco estar a su lado, al ver esto uno de los mas fieles aprendices de Eiko se puso de pie estaba realmente molesto el estaba enamorado de Eiko y no permitiría que un sucio Hanyou estuviera en su lugar…
Hombre: “Como osas actuar con ese irrespeto y entrar de esa manera sucio Hanyou!”
Eiko: “Sucio Hanyou!” Eiko estaba furiosa no podía creer que le tratara de esa manera “Me has decepcionado grandemente Koujiro… Tu sabes bien que no todos los Yokai son malos… o acaso me ves como una Yokai sucia!” Eiko estaba inmensamente furiosa, sus ojos comenzaron a brillar de un intenso carmesí, ella llevaba ya siete años viviendo pacíficamente con todos en esa aldea, Eiko se había vuelto muy famosa por sus grandes poderes y por proteger la perla de Shikon, ella seguía transformándose, su pelo se puso blanco, Kaori corrió a abrazarla para que dejara de transformarse, Eiko por fin se tranquilizo en el momento en que la niña comenzó a llorar en su regazo, ella se calmo y volvió humana viendo apenada a Kaori…
Eiko: “Perdóname por favor Kaori…” Eiko se puso de pie y corrió lejos del lugar…
Todos permanecieron callados Inuyasha se puso de pie y fue en busca de Eiko rastreo su olor y la encontró sentada en la orilla de un acantilado que daba una vista hermosa al mar, ya estaba anocheciendo, ella estaba sentada en la orilla dejando que sus pies colgaran y se movían levemente golpeando la orilla de piedra y soltando piedritas que caían en las olas blancas que golpeaban con fuerza la base del gran y majestuoso acantilado, Inuyasha camino hacia ella y se sentó a su lado como la hace usualmente con su pierna izquierda levantada y su mano sobre ella mientras que su pierna derecha estaba apoyada en el suelo, el no dijo nada solo miro fijamente el atardecer, los rayos del sol escabulléndose entre las nubes de color dorado y el cielo con una mezcla de colores naranja rosa y morado, el no sintió algo así nunca antes, deseaba estar al lado de esa mujer desconocida pero también se sentía culpable, el se dedico a observarla entonces sin apartar su vista de ella…
Inuyasha: ‘Es tan hermosa… pero aquella beldad en el brillo en sus ojos desapareció… y un color opaco y de tristeza esta en su lugar…’
Sus pensamientos fueron interrumpidos cuando paulatinamente ella volteo a verlo y con una amplia sonrisa llena de vida le dijo…
Eiko: “Inuyasha-san quédate aquí si quieres… No te ofendas… El… No se porque Koujiro reacciono de esa manera, me disculpo de su parte y de la mía ante ti…”
Ella le sonrió y cerró sus ojos volteándose hacia el mar y continuando viendo el maravilloso espectáculo de aquel hermoso atardecer… Inuyasha estaba realmente impactado, su boca casi callo al suelo al escucharla decir… ‘me disculpo de su parte y de la mía ante ti…’ ‘Inuyasha-san…’ ‘Me hablo a mi?’ ‘Una Miko…’ ‘una Miko tan hermosa que también es Yokai se disculpo conmigo? Un sucio y despreciado Hanyou como yo?’ El no se lo podía creer desde siempre todos le despreciaron y ahora esta beldada mujer que le salvo la vida, le atendió, le curo, le dio donde vivir, le dio de comer, y se disculpo con el por un sujeto que lo llamo sucio Hanyou algo tan normal y parte de su vida diaria… Y esta mujer parece ser muy importante entre los humaos…
En ese momento sintió un cosquilleo en su estomago y su corazón latía velozmente se enamoro de esa mujer no importaba que fuera una humana o un Yokai el la amaba aunque no estaba seguro de que eran todos aquellos sentimientos que invadían su ser… Eiko se puso de pie ya estaba realmente oscuro, Koujiro se acerco y les vio, Inuyasha no dejaba de verle sorprendido ella le extendió su mano, el cerro su boca y ella río suavemente, el tomo su mano y ella le ayudo con el impulso para ponerse de pie, ella supo que el no quería soltar su mano pero no le molesto como normalmente lo hubiera hecho…
Eiko: “No me piensas devolver mi mano” Ella lo dijo mas como una broma y el se sonrojo y soltó su mano, Koujiro les miraba ardiendo en celos, tanto tiempo que el llevaba siempre a su lado y ella lo cambiaba de un momento a otro por ese Hanyou que no conocía ni sabían se tenia malas intenciones, el necesitaba decirle lo que sentía por ella, mostrárselo, su cuerpo había ardido en el deseo noche tras noche desde hacia tanto tiempo y ese Hanyou sucio llego apenas ese día y la tomaba de la mano y lo pero ella le sonrió!...
Eiko desvió su mirada y vio ahí a Koujiro, ella camino hacia el y muy seria le dijo…
Eiko: “Discúlpate con Inuyasha-san…”
Koujiro: “I… Inu… Inuyasha-san? Pero Eiko-sama… Pero quien es el? Donde lo conoció? Cuando?”
Eiko: “Esta mañana aunque no es algo que te incumba… Tu le has ofendido así que discúlpate!”
Koujiro: “Esta bien Eiko-sama… porque usted me lo pide… Disculpa…” Eiko le miro muy seria y el supo que debía terminar su frase… “Inuyasha-sama…” El se dio media vuelta y se marcho…
Inuyasha: “Ese tipo parecía molesto”
Eiko: “Ya estará bien…”
Inuyasha: “Si me quedo… me muestras el lugar y como funcionan las cosas aquí?”
Eiko le sonrió abiertamente y le miro a los ojos el notando que ese brillo tan especial en sus ojos había regresado…
Eiko: “Claro que si… Bienvenido… Inuyasha-san…”
El corazón de Inuyasha dio un brinco de felicidad en su pecho que el temió que pudiera salírsele, nadie nunca le había dado una bienvenida nunca había sido bien visto en ningún lugar, entonces regresaron a pueblo y cada uno fue a su cabaña a dormir, Inuyasha no podía conciliar el sueño recordando una y otra vez a Eiko mirándola en su mente con esos ojos que tanto le atraen y sus palabras tan dóciles y su mano tan suave y su piel tersa… Ella era tan beldada…